Qué sentido tiene si no ves lo que yo veo? si realmente no sientes lo que viene, si a pesar de correr estás buscando caerte... Se pueden decir muchas cosas, prometer mucho, escribir bastante... pero qué valor tiene si en el fondo sabes que nada es real, que nada será como dices...
De nada sirve ver dos sombras, si tú solo distingues una, y es doloroso... duele darme cuenta que solo es algo de hoy y no de mañana... a pesar que para mi es algo de siempre, de nunca acabar, para ti es solo un trozo de tu vida, ni siquiera significativo...
Es aquí cuando aparece el egoísmo, el querer que sientas igual que yo, el que sueñes igual que yo, que me veas a mi... es frustrante existir solo para oír un "te amo", sabiendo que mi respuesta no te iluminará como me pasa a mi...
Es frustrante el querer que rías a carcajadas y que solo te provoqué una mueca, el querer que vivas feliz cuando tú ni siquieras quieres vivir, es frustrante... y doloroso... saber que a pesar de todo, no existo...
Un mundo Feliz... sobre-poblado por humanos, con ángeles en extinción.
La locura es algo normal, no existen las sorpresas, los secretos...
Los abrazos no son necesarios. Las flores aprendieron a no estorbar.
Pronto, todo oscurecerá..
Sin embargo, las nubes continúan ahí...
domingo, marzo 18, 2012
domingo, enero 15, 2012
Camino contigo...
Soñé con un largo camino, un camino en donde solo en ciertas partes le llegaba la luz. Un camino algunas veces abundante de todas las maravillas del mundo, y otras veces escaso hasta de lo más simple y necesario. Se veía peligroso, arriesgado, imposible de cruzar...
Yo caminaba por aquel camino, temerosa, insegura, sin ánimos ni siquiera de intentarlo, dispuesta en cualquier momento a olvidar todo y dar media vuelta.
Pero todo eso cambió en el momento en que sentí una mano tomar la mía, cuando vi sus ojos mirándome, su sonrisa dándome fuerzas. En ese momento parecía que el camino se volvía más brillante y bello de lo que era; los miedos abandonaron mi cuerpo, mi alma; transformándose en ansias por ver qué maravillas podría encontrarme mientras caminaba. Pero, todo esto sería así si caminara ella junto a mí, si su mano en ningún momento me suelta, si siempre siento esa mirada posarse en mi, haciendo que yo me derrita; si puedo observar aquella sonrisa que me hace pensar que todo vale la pena.
Comenzamos a caminar, sin mirar en ningún momento atrás, sin dudar, sin arrepentirnos; caminamos juntas para ver a donde nos lleva ese camino...
Y fuimos las personas más felices del mundo...
Lucharé para que este sueño se haga realidad, para poder estar siempre a tu lado, para que mi camino sea iluminado por ti, porque eres lo más importante en mi vida, lo que más amo. Si tu no puedes, déjame entonces yo darte las fuerzas que necesites, pero estemos siempre juntas...
Yo caminaba por aquel camino, temerosa, insegura, sin ánimos ni siquiera de intentarlo, dispuesta en cualquier momento a olvidar todo y dar media vuelta.
Pero todo eso cambió en el momento en que sentí una mano tomar la mía, cuando vi sus ojos mirándome, su sonrisa dándome fuerzas. En ese momento parecía que el camino se volvía más brillante y bello de lo que era; los miedos abandonaron mi cuerpo, mi alma; transformándose en ansias por ver qué maravillas podría encontrarme mientras caminaba. Pero, todo esto sería así si caminara ella junto a mí, si su mano en ningún momento me suelta, si siempre siento esa mirada posarse en mi, haciendo que yo me derrita; si puedo observar aquella sonrisa que me hace pensar que todo vale la pena.
Comenzamos a caminar, sin mirar en ningún momento atrás, sin dudar, sin arrepentirnos; caminamos juntas para ver a donde nos lleva ese camino...
Y fuimos las personas más felices del mundo...
Lucharé para que este sueño se haga realidad, para poder estar siempre a tu lado, para que mi camino sea iluminado por ti, porque eres lo más importante en mi vida, lo que más amo. Si tu no puedes, déjame entonces yo darte las fuerzas que necesites, pero estemos siempre juntas...
martes, noviembre 08, 2011
jueves, octubre 06, 2011
Extraño.
"Eso.. es un hombre con problemas". Su voz se escuchó clara en medio del silencio causado por la detención del vehículo, permitiendo que me fijara en su penosa existencia. Un hombre mayor, vistiendo unos harapos, su rostro cubierto de suciedad y su barba descuidada. La posición de los demás pasajeros me permitió apreciarlo con claridad. Me detuve en sus ojos, su mirada estaba perdida, pero reflejaban la excitación que le provocaba el encontrarse ahí, frente a aquellos humanos, que poco a poco fueron reaccionando, molestos, ante sus palabras.
Él continuaba su relato, sin importarle que algunos pasajeros le gritaran insultos, tratándolo de malvado, acusándolo de loco, demente, enfermo...
Un niño lloraba en forma desesperada, aterrado por la narración de aquel hombre, algunos intentaban expulsarlo del buspor la fuerza , gritándole enfadados que guardara silencio. El hombre continuaba relatando, ignorando completamente lo que su "público" le demandaba, su rostro mostraba una mueca de dolor cada vez más notoria. Su historia de personas quemadas, hombres desquiciados, homicidas psicópatas estaba llegando a su fin, al igual que mi recorrido en aquella micro. Descendí de ésta, sintiendo el peso de una moneda en mi bolsillo, la que tenía escrita el nombre de ese sujeto, mientras lo dejaba atrás, rodeados de humanos que no supieron entenderlo, que no se atrevieron a aceptarlo...
viernes, septiembre 30, 2011
Final?
Es como siempre pasa... se crean historias que no poseen un final, por lo menos no uno satisfactorio ni menos claro... Las cosas suceden sin que se emitan palabras, sin que los intentos se concreten. Esto hace pensar que las miradas no son necesarias, y que ningún deseo se puede realizar....
Es el momento en que los seres se vuelven patéticos, negativos, incluso molestos. Pero, ¿cómo poder sonreír con el pecho oprimido? con las lágrimas amenazando con salir e inundar nuestra vida entera.
Es sorprendente como unas simples palabras pueden destruir, aunque no estén dirigidas para uno... tal vez, por eso duelen tanto.
Me gustaría... no ser tan ilusa...
jueves, septiembre 01, 2011
Abrí mis ojos y me encontré ahí, no había nada extraño en el lugar, todo era conocido: la gente que me rodeaba, cada pequeño objeto, todo. Sin embargo, era diferente y un poco inquietante.
Mis movimientos eran lentos, cuidadosos, inconscientemente sabía que algo había cambiado en mi y lo seguía haciendo.
No era solo yo, ahora era responsable de algo importante, único, que dependía inevitablemente de mi.
Podía sentir claramente cómo crecía en mi interior. Podía sentir la fascinación que me provocaba obtener aquel nuevo rol.
No me importaba el dolor que sentiría, sólo quería disfrutar la sensación que me causaba la espera, lo agradable que era sentir mi cuerpo actuando como un abrigo, como un escudo.
No sabía cómo había llegado a aquel estado. Sin embargo, sabía que no estaba arrepentida de nada, al contrario.. Una sonrisa enternecida se formó en mis labios al sentir sus movimientos, sus pequeños golpes...
Desperté alterada, llorando. Sentía un dolor punzante en el pecho, el vientre. Palpando con mis manos pude sentirlo vacío, como siempre había estado.
No pude evitar sentirme incompleta. Un inquietante sentimiento me invadió haciéndome desear, pero por sobre todo necesitar que aquel sueño se hiciera real...
Mis movimientos eran lentos, cuidadosos, inconscientemente sabía que algo había cambiado en mi y lo seguía haciendo.
No era solo yo, ahora era responsable de algo importante, único, que dependía inevitablemente de mi.
Podía sentir claramente cómo crecía en mi interior. Podía sentir la fascinación que me provocaba obtener aquel nuevo rol.
No me importaba el dolor que sentiría, sólo quería disfrutar la sensación que me causaba la espera, lo agradable que era sentir mi cuerpo actuando como un abrigo, como un escudo.
No sabía cómo había llegado a aquel estado. Sin embargo, sabía que no estaba arrepentida de nada, al contrario.. Una sonrisa enternecida se formó en mis labios al sentir sus movimientos, sus pequeños golpes...
Desperté alterada, llorando. Sentía un dolor punzante en el pecho, el vientre. Palpando con mis manos pude sentirlo vacío, como siempre había estado.
No pude evitar sentirme incompleta. Un inquietante sentimiento me invadió haciéndome desear, pero por sobre todo necesitar que aquel sueño se hiciera real...
martes, julio 26, 2011
Viaje en 3 minutos...
La batería sonaba acompañada de la guitarra, era una melodía armoniosa, pero potente. La voz reflejaba dolor, rabia bordeando la desesperación; de vez en cuando de oían unos gritos delirantes, sobrecogedores, fundiéndose con el sonido de fondo…
Iba con los ojos cerrados, concentrándose sólo en aquella melodía, apartando al mundo de su mente, olvidándose del incómodo bus en el que se encontraba y a los humanos que la rodeaban. Sus labios se movían de vez en cuando repitiendo la letra de la canción que oía. Su rostro se contraía en una mueca de sufrimiento.
Comenzó a sentir un nudo en la garganta que poco a poco fue descendiendo para ubicarse en su pecho, expandiéndose al igual que cada nota de aquella sinfonía, oprimiendo todo su cuerpo.
Sintió como en sus ojos se acumulaban las lágrimas, pero no los abrió en ningún momento impedida de abandonar aquel estado de fascinación en que se encontraba.
La música se volvió más rápida: la batería sonaba incesante; la guitarra, furiosa consiguiendo que comenzara a jadear.
De pronto, el vehículo se detuvo, reinó el silencio y ella abrió los ojos instantáneamente observando a su alrededor: varias personas abandonaron el bus, quedando ella junto con un pequeño grupo de pasajeros. Miró por la ventana, comenzaba a oscurecer.
La suave melodía de un piano comenzó a oírse. Dio un suspiro, y sonriendo bajó del vehículo, esperando la siguiente canción…
Iba con los ojos cerrados, concentrándose sólo en aquella melodía, apartando al mundo de su mente, olvidándose del incómodo bus en el que se encontraba y a los humanos que la rodeaban. Sus labios se movían de vez en cuando repitiendo la letra de la canción que oía. Su rostro se contraía en una mueca de sufrimiento.
Comenzó a sentir un nudo en la garganta que poco a poco fue descendiendo para ubicarse en su pecho, expandiéndose al igual que cada nota de aquella sinfonía, oprimiendo todo su cuerpo.
Sintió como en sus ojos se acumulaban las lágrimas, pero no los abrió en ningún momento impedida de abandonar aquel estado de fascinación en que se encontraba.
La música se volvió más rápida: la batería sonaba incesante; la guitarra, furiosa consiguiendo que comenzara a jadear.
De pronto, el vehículo se detuvo, reinó el silencio y ella abrió los ojos instantáneamente observando a su alrededor: varias personas abandonaron el bus, quedando ella junto con un pequeño grupo de pasajeros. Miró por la ventana, comenzaba a oscurecer.
La suave melodía de un piano comenzó a oírse. Dio un suspiro, y sonriendo bajó del vehículo, esperando la siguiente canción…
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